El programa “La Escuela es Nuestra” tuvo irregularidades en sus gastos de 2020; la Auditoria Superior de la Federación (ASF) encontró que mil 757 planteles no demostraron que más 573 millones 605 pesos haya sido usados para mejorar las condiciones de infraestructura y equipamiento de estas escuelas.

 

Según los informes de la ASF señala que hay un probable daño a la Hacienda Pública Federal por 12 millones 100 mil pesos que fueron otorgados a 71 planteles –mediante sus respectivos Comités Escolares de Administración Participativa-, los cuales no presentaron evidencia que demuestre que, con los recursos otorgados, se llevaron a cabo acciones para mejorar las condiciones de infraestructura y equipamiento de los planteles de acuerdo con sus necesidades.

 

A ello se agrega irregularidades a 552 millones de pesos. Esta cantidad fue otorgada a mil 686 planteles –por conducto de los Comités Escolares de Administración Participativa-, los cuales no tampoco entregaron pruebas que demuestre que con los recursos otorgados se llevaron a cabo acciones para mejorar estas escuelas.

 

La Auditoria -encabezada por David Colmenares- señaló que hubo otro probable daño a la Hacienda por 9 millones 450 mil pesos, pues no se regresó dicha cantidad a la Tesorería de la Federación; este dinero era para apoyos a 40 beneficiarios, a quienes nunca les activaron sus tarjetas bancarias en las que se les depositan los recursos.

 

“La Escuela es Nuestra” es un programa del gobierno que hace llegar de manera directa, sin intermediarios, recursos para el mantenimiento y mejoramiento de las escuelas del país, que son administrados a través de los comités elegidos por la propia comunidad escolar.

 

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