Pese a contraer por segunda ocasión el virus del SARS-CoV-2 y estar en aislamiento, el presidente Andrés Manuel López Obrador mandó un mensaje a los embajadores y cónsules mexicanos durante la trigésima segunda reunión que organiza cada año la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) con su cuerpo diplomático.

 

En la ceremonia que encabezó el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Adán Augusto López Hernández, se reprodujeron las palabras que mandó el mandatario en donde agradeció el trabajo que los funcionarios han realizado al representar al país alrededor del mundo.

 

Además, felicitó al titular de la SRE, Marcelo Ebrard Casaubón, así como a todos los que forman parte del servicio exterior nacional porque, dijo, “ayudan mucho ha mantener el respeto, la amistad y la dignidad de México y de su pueblo”, por lo cual les pidió evitar conflictos con otros gobiernos en pro del respeto a la autodeterminación de los pueblos.

 

“Ustedes cónsules y embajadores, mujeres y hombres, hacen realidad los principios normativos de nuestra política internacional establecidos en el artículo 89 de la Constitución, sobre todo la recomendación de la no intervención, la autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de las controversias y otros principios”.

 

Con voz visiblemente ronca, el tabasqueño recomendó trabajar a través de cinco acciones básicas, entre las que destacó la protección de los derechos humanos de connacionales frente a los actos de discriminación; fortalecer la relación entre México, Estados Unidos y Canadá; y continuar el camino hacia una unión económica de todos los países del continente latinoamericano.

 

En primer lugar, destacó que debe de ser una responsabilidad proteger en cada representación mexicana en el exterior la dignidad y los derechos humanos de cada “paisano migrante”, en especial frente “al mal trato y a la discriminación”.

 

Aseguró que durante el brote de la pandemia por el COVID-19, las remesas que México recibió de los migrantes por más de 50 mil millones de pesos, principalmente provenientes de EEUU, fueron un aliciente para enfrentar la desestabilización económica que desencadenó el cierre de actividades.

 

“Esas remesas son la principal fuente de ingresos de nuestro país y no olvidemos que eso llega abajo, a 10 millones de familias mexicanas”, puntualizó.

 

Para el segundo punto, el mandatario mexicano indicó que es fundamental continuar con la integración política y económica con EEUU y Canadá, debido a que el Tratado de Libre Comercio representa un logro para el desarrollo del país porque “significa empleos y significa bienestar”.

 

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