SAN FERNANDO, TAM.- Durante el episodio reciente del paso de ciudadanos haitianos por San Fernando, se vieron situaciones que merecen ser mencionadas, para que el mundo sepa que aquí, los migrantes son bienvenidos y que la masacre del año 2010, no es motivo para estigmatizar a la gente noble, de este girón del norte de Tamaulipas.

 

Entre las personas que tuvieron una actuación relevante al ayudar a los migrantes, se encuentra el sanfernandense Luis Sánchez Ortiz, empleado de una empresa funeraria, quien al enterarse de la presencia de esas personas en San Fernando, se acercó a ellas para ofrecer su apoyo.

 

Así fue como se colocó al frente de las gestiones ante la Secretaria de Marina, La Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración y otras autoridades, ante quienes solicitó permiso para dejar pasar a los migrantes por puntos de revisión carreteros establecidos en el municipio de San Fernando, ante el riesgo de una detención masiva para repatriarles a su país de origen.

 

Fueron cerca de 600 migrantes, los que gracias a las gestiones de Luis Sánchez avanzaron en su recorrido rumbo a Reynosa, donde nuevamente, en los retenes policiacos y militares instalados en el camino, el sanfernandense usó el dialogo para pedir paso libre a la caravana integrada por hombres, mujeres y niños en cuyos rostros se veía una mezcla de cansancio por los miles de kilómetros recorridos y al mismo tiempo, la esperanza por estar cada vez más cerca de “la tierra prometida”.

 

El mismo Luis Sánchez, narra que “con todos los jefes policiacos que hablé me trataron bien, me tomaron mis datos, prácticamente me apoyaron, solo tuve un detalle con agentes de migración en la Y a Reynosa que me amenazaron con detenerme y darme cien años de cárcel, porque decían que estaba traficando con ilegales, pero la gente estaba encima y finalmente logramos pasar”.

 

“A medio camino, por la carretera a Reynosa iba cayendo la tarde y entonces hablé con personal de la Guardia Nacional para que nos dejaran usar autobuses para mover a la gente a Reynosa y ahí hasta los mismos de migración, me prestaron dos autobuses, así fue como llegamos al destino y los migrantes fueron alojados en un albergue”, añadió.

 

Ayer estuvieron llegando más migrantes a San Fernando y Luis Sánchez, pese a que el sábado caminó a sus 68 años por espacio de 50 kilómetros junto a los extranjeros, se puso al tanto de sus necesidades y se movió para conseguir de nueva cuenta el centro de Convenciones de la ciudad, con un ánimo entusiasta, ante la oportunidad de poder servir a quienes en estos momentos, requieren de toda la solidaridad social.

 

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