A cuentagotas, Pemex está haciendo frente a los millonarios adeudos con empresas proveedoras y contratistas que lastra desde el año pasado. Al cierre de agosto, la empresa petrolera del Estado reconoció un adeudo de más de 53.802 millones de pesos con una constelación de compañías que le proveen desde servicios de perforación y materiales para la perforación de yacimientos hasta medicamentos para su personal.

 

Pese a las constantes inyecciones de capital que ha recibido la petrolera por parte del Gobierno federal, en los últimos cinco meses la petrolera estatal solo ha logrado reducir en un 19% las deudas con sus proveedores al pasar de 66.643 millones de pesos en marzo a poco más de 53.802 millones al 31 de agosto.

 

En el desglose del informe, unos 50.328 millones de pesos son obligaciones de pago de la petrolera ya facturadas, mientas que el resto del adeudo corresponde a trabajos y materiales recibidos pendientes de facturar. La petrolera dirigida por Octavio Romero precisa en su análisis que las obligaciones de 2020 pendientes de pago no se han podido liquidar debido a embargos o eventos administrativos. Estos pasivos equivalen a 1.669 millones de pesos.

 

En el largo listado de empresas a las que se le adeudan figuran nombres como Tubos de Acero de México, Constructora Subacuática Diavaz o Aeroservicios Especializados y entre los compromisos aún no facturados por Pemex corresponden a servicios médicos y abasto de medicamentos y materiales curativos, así como la renta de vehículos y servicios de telecomunicaciones e informática.

 

Analistas del sector energético coinciden en que, pese al esfuerzo de Pemex por cumplir sus compromisos, el adeudo con las compañías contratistas seguirá siendo un lastre mientras no se modifique su estrategia de negocio.

 

La especialista de la industria Rosanety Barrios indicó que el monto de esta deuda es un reflejo de la vulnerabilidad financiera y operativa que padece la petrolera desde hace años.

 

“Es cierto que desde el punto de vista contable hemos visto una mejoría [en el pago de pagos atrasados a contratistas], pero también se escucha mucho una práctica muy vieja en Pemex, que el número de las cuentas por pagar no registradas en contabilidad es mucho mayor que las que están registradas, entonces el adeudo es mucho más grande de lo que estamos viendo”, señaló.

 

Barrios añadió que con la cerrazón de la actual Administración para dejar participar a privados en la industria energética Pemex tiene una responsabilidad muy grande como motor de desarrollo de cadenas productivas del sector energético.

 

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