SAN FERNANDO, TAM.- Ante la mirada apática de las autoridades sanitarias, la tienda Aurrera no está tomando las medidas de seguridad establecidas para evitar más la propagación de casos del Covid 19 en San Fernando.

 

Aunque dispone de varias cajas para cobrar a los clientes, generalmente solo se encuentran funcionando una o máximo dos de estas, provocando que se produzcan largas filas y aglomeraciones, que son consideradas como factores propicios para contagios.

 

Lo anterior forma parte de un escenario cotidiano que la misma población repudia, ya que la tienda tiene personal suficiente para atender todas las cajas, sin embargo reduce el cobro a su máxima expresión y en horas “pico” la clientela se aglutina en distancias menores a un metro, entre una y otra persona.

 

Esta situación es típica, mientras que personal de la Comisión Estatal Para la Protección Contra Riesgos Sanitarias (COEPRIS) se muestra indiferente, pese a que la persecución en contra de taqueros y otros comercios de menor escala, se mantiene vigente, sobre todo en horas de la noche.

 

Pese a que San Fernando se encuentra en semáforo rojo, la tienda Aurrera mantiene una política de rebeldía frente a las disposiciones sanitarias, lo que podría provocar la clausura del establecimiento, como ha ocurrido en otras poblaciones del estado, donde la COEPRIS muestra mayor disposición por hacer que se respeten las disposiciones oficiales.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *